miércoles, 15 de junio de 2016

BTA. MA.CELESTE: APORTES CARISMA REDENTORISTA.

BEATA CELESTE CROSTARROSA, APORTES A LA CONGREGACION REDENTORISTA. Junio 2016. José Pablo Patiño C. Misionero Redentorista.
-          LA MUJER fue tenida en aprecio por Jc. y por san Pablo; y la MADRE CELESTE  por san Alfonso, su confesor y director. San Gerardo fue  confidente y consejero; los primeros redentoristas hablaban de ella y de sus religiosas como de  “de nuestro mismo Instituto”.
-          Sin embargo, con el correr de la historia  la mujer, en general, fue relegada en la Iglesia, y en el instituto alfonsiano, también  se ignoró a la Madre Celeste Crostarrosa.  La relegación de la mujer en la Iglesia quizá acaeció por la herencia patriarcal de Israel y del Oriente. Es posible que en ello influyera la actitud negativa de san Agustín, debido  a su aversión por lo sexual, luego de su conversión. Pero dejemos esta cuestión en manos de los historiadores.
-          En cuanto a la Madre Celeste, influyó, además de las mismas motivaciones que en la Iglesia respecto de la mujer, el querer eliminar, aún en san Alfonso, la idea de que ella había sido el origen del Instituto. Varios de los compañeros de san Alfonso, que no querían perderlo, le decía que estaba dejándose confundir por las visiones de una monja ilusa. Se consideraría además poco masculino depender de los escritos y visiones de una mujer y monja. Si alguno tiene interés puede entrevistar al respecto al P. Córdoba, especialista  Historiador.
-          ¿Qué ha perdido la Iglesia por su escasa atención a la mujer? ¿Qué ha perdido la Congregación por el anonimato al que ha reducido a la Madre Ma. Celeste durante tanto tiempo? Sería de interés analizar los efectos de esta doble realidad.
-          Nos alegramos porque el Papa Francisco ha  propuesto (18 de junio) en la Iglesia  a la Madre Celeste Crostarrosa como digna de imitación y veneración en la condición de Beata.  Por mi parte, como memoria de gratitud  intento ahora llamar la atención sobre cuatro aspectos de la Madre Celeste que pueden enriquecer la vivencia de nuestro carisma redentorista. Sigo en esta exposición al P. Emilio Lage, devoto y sabio admirador de la Madre Celeste.

-          APORTES DE LA MADRE CELESTE CROSTARROSA A LA VIDA RELIGIOSA Y AL CARISMA REDENTORISTA.

1.- La Dimensión contemplativa y mística.
2.- Conocimiento de Jc. en el Evangelio.
3.- La humanidad de Jc.
4.- Memoria viva de Jesucristo.
1.- La Dimensión contemplativa y mística.
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El Mandala y acuario: terapias del stress.
 -Necesidad de unificación en medio de la dispersión en el mundo de hoy. No comprensión de lectura (OCEDE). Falta de concentración. Abundan las ofertas de superación y de curación de ansiedades; la mente en blanco, los mantras, los Mandalas y otras terapias de la tensión y el stress. 
Como cristianos y religiosos tenemos en la revelación de Dios y en la vida y enseñanzas de sus santos un camino de verdadero humanismo no solo para superar las deficiencias psicológicas sino también para alcanzar un verdadero y genuino encuentro con Dios en el camino de la humanización al modo de Jesucristo. El vino para enseñarnos a ser humanos.

LA CONTEMPLACIÓN.   La actitud de María, hermana de Lázaro y Marta (Lc 10, 39).
Teólogos como Olegario González de Cardedal distinguen en la existen de Jesús 3 fases: su acción pública, con la etapa previa de la vida oculta en Nazaret,  - su pasión y muerte y – la gloria de su resurrección. Fijándonos en la primera en la Iglesia se atiende a la Evangelización, la atención a los enfermos y necesitados y la construcción de la comunidad humana; Su pasión y muerte en la cruz nos lleva a la vida sacramental para en los sufrimientos del mismo Jesucristo en la lucha contra el pecado. Y, finalmente, la gloria del Resucitado, hará surgir comunidades contemplativas, carismáticas.  
La vida de los cristianos al privilegiar  alguna de ellas ha de impregnarse de las otras dos.
La Madre Celeste cultivó de modo especial la dimensión contemplativa como lo prueban sus muchos escritos y su autobiografía. La consigna de san Alfoso a los suyos: “Sean cartujos en casa seis meses y evangelizadores fuera de ella”  puede ser una reminiscencia, recuerdo, influencia de la importancia que le daba la Madre Celeste a la contemplación en los encuentros en que compartía lo que el Señor le inspiraba en su oración de contemplación.
La oración mental como ejercicio de las facultades de la memoria, la inteligencia y la voluntad siempre existió en la Congregación; mientras la oración de petición fue propuesta y recomendación insistente para los fieles sobre todo en las misiones, retiros y ejercicios piadosos: “Quien reza se salva y quien no ora se condena”.

La oración de contemplación o de unión con Dios era el medio de Jesucristo para encontrar la VOLUNTAD DE DIOS. Los evangelios nos dicen repetidamente esa regularidad de su oración. El Papa Francisco nos dice que Jesús no era un robot del Padre, como un mando de la TV. Él tomaba sus decisiones (Lc. 10, 51). Y precisamente en la oración era donde en el santuario de su conciencia teniendo en cuenta las circunstancias hallaba la conjunción de la voluntad del Padre con la suya de ser humano. 
Eso es lo que hizo María, cuando “lo observa todo y lo meditaba en su corazón” para hallar la Voluntad de Dios. Esa búsqueda del querer de Dios lo interpreta en la decisión del Papa Benedicto XVI en la renuncia al servicio del Papado.
Y eso mismo nos recomienda el Papa Francisco que seamos hombres y mujeres de oración para encontrar en ella en el santuario de la conciencia el querer de Dios. El Papa se hace eco del mismo Jesucristo en los Sinópticos cuando nos dicen que hemos de “leer los signos de los tiempos”, las señales, las llamadas de Dios en los acontecimientos y las personas. Igual cosa dice san Pablo, “para discernir lo que es bueno, lo perfecto, lo que agrada a Dios” en su carta a los Rm 12, 1-3

2.- Conocimiento de Jc. en el Evangelio.

  Supuesta revelación de la V. María a una devota.
Olvidar, dejar a un lado el Evangelio y la Escritura tuvo sus malos efectos en la vida de la Iglesia, aún con lecturas buenas y piadosas, incluso puestas en boca de la Virgen María. María de Nazaret, la Madre de Jesús, aún en estas supuestas revelaciones es diferente a la presentación tan sencilla, tan real, tan cercana a Jesucristo en los Evangelio
Efectos de alimentar nuestra vida cristiana en fuentes ajenas al evangelio: una débil e insuficiente espiritualidad, un imaginario de Dios muy utilitarista y poco vivencial como para dar ocasión aquel dicho de Carlos Marx, que tomó de su amigo Bruno Bauer: La religión es el opio del pueblo.
 Así el pueblo cristiano tiene y, nosotros incluso tenemos, un muy pobre imaginario de Dios y de Jesucristo, casi no más allá de santos de devoción. Alguien decía que imaginamos a Dios y acudimos a él como a un pariente rico generoso que nos lo da todo, y no ciertamente su Espíritu, de gratis. Devociones de sentido utilitarista y poco, casi nada, de humanización y transformación en Cristo.
Frederic Nietzsche escribió de las “virtudes del rebaño”, pasividad, conformismo, insensibilidad social, debilidad de espíritu.
Tuvo que venir el Espíritu Santo en el Pentecostés del Concilio. Vaticano II para recordarnos el  Evangelio como alimento natural y ordinario del cristiano. Tardamos muchos años para hacer del evangelio la sustancia de la predicación. Sin embargo en la pastoral sacramental, en la catequesis, en la orientación de los grupos y movimientos  tiene poco que ver. “Ignorar el Evangelio es ignorar a Dios y a su Hijo Jesucristo.

Dice la Madre Celeste:
 “Instituto y Reglas del SS. Redentor contenidas en los santos Evangelios”. “Vuestra vida estará regulada por las verdades enseñadas por él (Jesucristo) en los santos evangelios”…”deben estudiar día y noche el libro, escrito por el anverso y el reverso (Ap 5,1), de la vida de nuestro Señor Jesucristo y esforzarse por copiarlo con perfección en su propia vida”.     
- Cuatro de sus libros son comentarios de los evangelios de Mateo, Lucas y Juan.
- Notemos que, por lo menos desde el Concilio de Trento, 1540, hasta los años 1950, se desaconsejaba la lectura de  la Biblia, por temor a interpretarla erróneamente.  Durante toda época de ayuno del Evangelio, los directores espirituales recomendaban los libros de Saint Jure, Rodríguez, san Francisco de Sales, y vidas de santos (Mons. Falcoia). Y san Alfonso recomendaba a una religiosa que quería leer los evangelios en una edición no autorizada, esos mismos libros. La Madre Crostarrosa, por su parte, supo ver la riqueza de la Palabra de Dios, sobre todo de los evangelios, y se esforzó por hacerla leer y explicar a sus religiosas.
La lectura y la reflexión de la Palabra de Dios es la manera de conocer al Padre Dios, tener su mejor y más perfecto imaginario: “Quien me ve a mí, ve al Padre”, dijo Jesucristo.

3.- La humanidad de Jc.
  
A Jesucristo en la Iglesia Católica, no digamos nada de los hermanos separados, ya desde los primeros siglos como reacción a los arrianos y a los monofisitas que sólo admitían la humanidad de Jesús, se subrayó acérrimamente su divinidad. La teología, la cristología, se redujeron  casi únicamente a la apologética o defensa de Jesucristo como verdadero Dios. Los milagros eran pruebas de su divinidad. Y en la predicación se lo presentó como señor rico y poderoso que todo lo da con tal de que se le pida según las detalladas reglas. Y nuestra gente piadosa se le consideró, y aún ahora se lo tiene como un santo de devoción al lado de san Judas, san Antonio o santa Lucía...                                                                                                               Si nosotros mismos no crecemos en el conocimiento de Jesucristo como verdadero ser humano y no nos esforzamos por ayudar a los fieles a familiarizarse con la imagen que de él nos da el Evangelio, nos exponemos a que nuestros templos sean seminarios de los futuros o próximos ateos, no ciertamente mansos sino prácticos (P. Florestán y P. P.P.Z.A.)
¿En qué podemos imitar  a ese Jesucristo divino, idealizado, como el Niño del 20 de Julio? ¿Cómo decirle a un niño que imite, que siga a Jesucristo? Comenzando por el vestido, por el color y la moda. Sólo es para pedirle…
 Y se olvidó que Jesucristo, como verdadero ser humano es el camino humano para los humanos acercarse entre sí y llegar al Padre.
    Tuve que buscarlas expresamente. A nadie le interesan.  
 En la vivencia y enseñanza de sor Celeste el centro es Jesucristo, el Hijo, el Verbo, hecho ser humano. “La humanidad de Cristo es siempre la puerta para entrar en Dios”. “¿Dónde están los que se atreven a decir que el alma debe prescindir de esta sagrada humanidad y olvidarla e ignorarla, siendo así que todo el bien lo ha recibido del Dios hecho hombre?.    
Si la humanidad de Cristo fue el camino  de Dios a nosotros, también esa misma humanidad  es el camino de nosotros a Dios.
Santa Teresa de Jesús, no deja de confesar su fe y amor a Jesucristo en su humanidad: “Y veo yo claro, y he visto después, que para contentar a Dios y que nos haga grandes mercedes, quiere sea por manos de esta Humanidad Sacratísima, en quien dijo Su Majestad se deleita” Muy muy muchas veces lo he visto por experiencia. Hámelo dicho el Señor; he visto claro que por esta puerta hemos de entrar si queremos nos muestre la soberana Majestad grandes secretos”.
En los Evangelios se presenta a Jesucristo como verdadero ser humano como nosotros y como tal, camino de verdadera vida y vida abundante para nosotros, como seres humanos también. Al subrayarse en demasía su divinidad en la práctica cristiana, dejó de ser alguien a quien seguir para ser alguien a quien pedir. Un dispensador de favores.  
Quizá las predicaciones están influidas por el aire de renovación, compromiso y seguimiento de Jesucristo, tal como lo enfatizan los Pontífices; sin embargo, la  devoción de una gran mayoría de cristianos persiste en una actitud de búsqueda individual de favores y éstos sobre todo de tipo material. “Ante Jesucristo hemos de pasar de mendigos a discípulos”  (Papa Francisco)                                 ¿Cómo lograr un re-direccionamiento de esta actitud utilitarista ante Jesucristo? ¿Cómo lograr acoger la persona de Jesucristo, verdadero ser humano, como camino de vida?
4.- MEMORIA VIVA DE JESUCRISTO.

“Para que mis criaturas se acuerden de la eterna caridad con que las he amado, he querido escoger este Instituto para que sea una memoria viva para todos los seres humanos del mundo de todo cuanto mi Hijo Unigénito quiso obrar por su salvación durante los 33 años que vivió en el mundo como hombre viador. Sus obras tienen vida en mi presencia son de precio infinito”(Madre Celeste)
Esta concepción de la comunidad religiosa como reflejo y signo de la comunidad de Dios trino y uno y de Jesucristo y los suyos, fueron en el siglo 18º, excesivamente jurídico, toda una innovación, mientras que a partir del Concilio Vaticano II la teología de la vida religiosa privilegia, profundiza y estimula vivamente.  Es un re-descubrimiento de la enseñanza del mismo Jesucristo.

Jn. 15, 1-8.  1Cor 12, 12-13. 1P 2, 4-10.  “¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos. Estos que oyen la Palabra de Dios y la ponen en práctica” Mt 12, 46-50

Y nótese que esto aún es novedoso incluso para nosotros mismos, puesto que lo hemos referido casi exclusivamente a la imitación y seguimiento individual de Jesucristo. Es a lo que se refiere el mismo san Pablo: “Vivo yo, mas no yo es Cristo quien vive en mí”(Ga 2,20).
Sor Celeste se fija en que la Comunidad Redentorista ha de ser  la “memoria viva”  de Cristo, aún en su constitución física: 13 presbíteros y 7 hermanos y el hábito o vestidura religiosa la misma de Jesucristo.  Con mucho sentido común, san Alfonso no tuvo en cuenta estos detalles, teniendo en cuenta la no disponibilidad de tantos religiosos y la sencillez de los evangelizadores.
Por otra parte, la Madre Celeste subraya la actitud de signo de acogida y amor de parte de la comunidad, reflejo del amor del Padre a la humanidad. San Alfonso, por su parte,  insistirá en que las comunidades redentoristas han de estar cerca de las poblaciones rurales para ofrecerles el anuncio del evangelio. Las dos actitudes se complementan.
Uno de los Estatutos de nuestra provincia declaraba que “Cada comunidad local es el mejor anuncio de la salvación del Señor”, sin referencia a los orígenes de la Congregación, concretamente, en relación con san Alfonso y la Madre Celeste. En las nuevas redacciones no aparece tan definida esa declaración.                    
Naturalmente que las expresiones son dignas de consideración y lo importante es el aporte a la vivencia de nuestro carisma de seguimiento de Cristo ya no sólo de modo  individual sino como comunidad de acogida (Sor Celeste) y de Evangelización (san Alfonso) .  Si lo tuviéramos, si lo tenemos en cuenta, tendremos como nos recomienda un documento de la Iglesia Latinoamericana “Comunidades cristianas abiertas, acogedoras, humanizadoras”…, capaces de contagiar fraternidad a nuestro mundo, tan cruzado de individualismo.                 
1.2. Comunidades eclesiales vivas y dinámicas «Que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado» (Jn 17, 21). Esta es la oración de Jesucristo por su Iglesia. Para ella ha pedido que viva la unidad, según el modelo de la unidad trinitaria (cf. GS 24). Así procuraron vivir los primeros cristianos en Jerusalén.
La proclamación de la Madre Celeste Crostarrosa como Beata sea la ocasión para rescatar en nuestra espiritualidad y pastoral misionera redentorista los aportes valiosos, extraídos de la entraña del Evangelio, y que desde un principio ella ofreció a la Iglesia y a la Congregación.
Nombre de bautismo: Julia Marcela Crostarrosa. Nombre de Vida Religiosa: María Celeste. Fecha y lugar de nacimiento: Nápoles (Italia), 31 de octubre de 1696. Padres: José Crostarosa y Paula Baista Caldari.  Fundación O.Ss.R.: Scala (Italia), 13 de mayo de 1731 Fecha de muerte: Foggia (Italia), 14 de septiembre de 1755 Obras: “Instituto y Reglas del Santísimo Salvador”, “Autobiografía, “Meditaciones de Adviento y Navidad” , “Los grados de la oración”, “Diálogos del alma”, “Ejercicio de amor para la Cuaresma”, “Ejercicio de Amor de Dios para todos los días del año” y “Jardín interior del Divino Amor”. Beatificación: Foggia (Italia), 18 de junio de 2016                                  


sábado, 11 de junio de 2016

FARISEOS.... DOMINGO 12 DE JUNIO

¿Fariseos o pecadores?  Dom. 11. T.O. Lc 7, 36-8,3. 12 junio.
Dos personajes, también Jesucristo. Por una parte, el fariseo, de la llamada gente de bien, de entonces. Hace alarde de su generosidad con la invitación a Jesús, el maestro de moda en el momento. Además, abre la puerta de su casa hasta el patio interior a todos los que quieran entrar; razón por la cual allí se encuentra la mujer de no buena fama. Pero él, como genuino israelita, se considera bueno, irreprochable, cumplidor de la ley mosaica, sin necesidad de cambiar en nada. Por eso se siente en capacidad de juzgar, desde la altura de su moralidad, a los demás, como a esa pecadora, a quien Jesús, su invitado, consiente que le lave los pies.
La mujer, en cambio, tan pronto entra en la casa del fariseo y se ha acercado a Jesús, no deja de considerarse, como la conoce todo el mundo, pecadora. Pero ante el mismo Rabí, y ante todos, proclama su arrepentimiento y su propósito de enmienda. Quiere dejar su camino de mal. Esta dispuesta a cambiar.
Su actitud nos recuerda la del hijo de la parábola del mismo Lucas que vuelve a su padre en busca de su perdón. El hijo mayor, gente de bien, como el fariseo, se cree bueno, con derecho a calificar a los otros  y, sobre todo a “ese hijo tuyo que ha despilfarrado la herencia” y a quien desprecia con dureza.
Jesucristo  trata de hacer caer en cuenta al fariseo y a nosotros que Dios no es un señor de reglamentos y de normas morales sino un ser cercano a los pequeños y despreciados y que él mismo, Jesús, ha venido el mundo en su nombre para acercarse a los humildes y dar su perdón a los que se arrepienten. Por eso, mientras el fariseo no tiene nada que recibir de Dios ni de su enviado, ella que por amor se arrepiente, será perdonada. ¿A quién nos parecemos nosotros?

  “Tiene esa fascinación de no tener las cosas claras, de no decir las cosas claramente; la fascinación de la mentira, de las apariencias… A los fariseos hipócritas Jesús les decía también que estaban llenos de sí mismos, de vanidad, que a ellos les gustaba pasear en las plazas haciendo ver que eran importantes, gente culta…”(Papa  Francisco).

jueves, 2 de junio de 2016

domingo, 29 de mayo de 2016

SUELTE ESA PLUMA...


“Las armas y las letras”

JESUCRISTO SIEMPRE CON LOS HUMANOS.


Comida de la comunidad de discípulos. LA EUCARISTÍA. 29 de mayo. Lc 9, 11-17.
Tomen y coman”. Las palabras de Jesucristo son claras. No hay lugar a dudas ni a interpretaciones. Los hermanos separados dicen que son mero simbolismo. El querer de Jesús es que lo comamos. De modo que él, su persona, se haga nuestro. O mejor que nosotros nos hagamos uno con él. San Pablo llegó a decir: ”Vivo yo, pero no soy yo es Cristo quien vive en mí”. Que sus pensamientos y sus sentimientos sean también los nuestros: que amemos, oremos, perdonemos, seamos misericordiosos como Jesucristo. ”Quien me come vivirá por mí” dijo él mismo.
La Eucaristía es, entonces, nuestra comida, alimento de la vida de Cristo en nosotros
Pero es también comensalía, comida en comunidad. Recibimos la fuerza de Jesucristo en comunión. Formamos con Cristo y con sus discípulos el árbol total, la vid verdadera, el Cuerpo total de Cristo: expresiones de la misma realidad de unión en Jesucristo. Y entre nosotros.
“Dios no necesita nuestra sangre ni nuestro trabajo, ni nuestros bienes, pero sí los necesitan otros miembros de la comunidad, nuestros hermanos”. Sin esta disposición a ayudar a los que necesitan a nuestro derredor, el culto y la oración serán vacíos, sin sentido alguno.
“La Eucaristía es Jesús mismo que se dona totalmente a nosotros. Nutrirnos de Él y vivir en Él mediante la Comunión eucarística, si lo hacemos con fe, transforma nuestra vida, la transforma en un don a Dios y en un don a los hermanos”. “Nutrirnos de aquel ‘Pan de vida’ significa entrar en sintonía con el corazón de Cristo, asimilar sus  elecciones, sus pensamientos, sus comportamientos. Significa entrar en un dinamismo de amor y convertirnos en personas de paz, personas de perdón, de reconciliación, de compartir solidario. Lo mismo que Jesús ha hecho”.(Papa Francisco).


sábado, 21 de mayo de 2016

SANTA TRINIDAD. ANDREI RUBLEV

CONSAGRADOS AL PADRE, AL HIJO Y AL ESPÍRITU SANTO.


Consagrados al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Dios Trinidad. 22 mayo.  Jn 16, 12-15.
Esta celebración señala el punto final y culminante de la Pascua, incluso de todo el año litúrgico. Con la celebración de la Santa Trinidad llegamos a la fuente-origen  de todas las intervenciones de Dios en favor de los seres humanos: -la creación,  primera manifestación de Dios fuera de sí mismo cuando establece un interlocutor personal: el ser humano que pone al frente de lo creado; - la encarnación, mediante la cual el mismo Dios en la persona del Hijo toma un lugar, ya para siempre, entre los seres humanos como uno entre ellos; - venida del Espíritu del Padre y del Hijo para acompañar a los humanos en su camino de hijos de Dios en Cristo y hermanos entre sí.
Por la revelación de Dios reconocemos la manifestación de la Trinidad, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, respectivamente, en la Creación, la Encarnación y la Santificación: un Dios totalmente volcado en el ser humano, enamorado de la humanidad, que no quiere imponernos nada sino ganar simplemente nuestro amor y nuestra correspondencia.  El sueño de Dios es que seamos sus hijos en Cristo en el amor de su Espíritu. El Bautismo es nuestra aceptación a su propuesta al “consagrarnos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo”. Es lo que celebramos en este día.                                                                                                                                            “…envió a sus discípulos a evangelizar a la gente” y a bautizarla “en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”. Es un mandato que “lo dirige también a cada uno de nosotros que, por la fuerza del Bautismo, hacemos parte de su Comunidad” y en relación a la solemnidad de este día “nos renueva la misión de vivir la comunión con Dios y entre nosotros sobre el modelo de la trinidad”(Papa Francisco).


sábado, 14 de mayo de 2016

PENTECOSTES : SALUD INTERIOR

PENTECOSTES. SALUD DEL ESPIRITU.

La salud interior. Domingo de Pentecostés. 15 mayo. Jn 14, 15-16. 23-26
Una preocupación de nuestros tiempos es la del medio ambiente. Alguien con humor decía que no quería un medio sino un ambiente completo. ¿Quién no? Lo que sucede es que todos hablamos de la necesidad de cuidar la naturaleza como nuestro hábitat, nuestra casa común; pero la realidad es que casi todos nos quedamos en las palabras. El Papa Francisco es un buen ejemplo de ser coherentes. El habla y con lo que hace se esfuerza de poner en práctica lo que dice en sus homilías.
Pero hay algo en lo que nos quedarnos cortos, y en extremo. Y ni siquiera caemos en cuenta de su necesidad. Porque no basta con que hablemos de cuidar el ambiente externo. Hace falta preocuparnos por nuestro entorno interior, nuestra salud mental: nuestros sentimientos y pensamientos. Pues de ahí depende la expresión hacia afuera, hacia nuestros pares, los humanos, y también los animales y todo lo que es bien común.
Y precisamente la celebración cristiana de hoy nos recuerda que Jesucristo nos da su Espíritu para que habite en nosotros y nos procure la sanidad interior: lo pensamos, lo que sentimos. San Pablo, un discípulo de Jesucristo, nos hace caer en cuenta de que somos templo del Espíritu Santo. Ojalá cuidemos esa presencia en nosotros. El resultado será que seamos cada días más humanos entre nosotros.
“ Fortalecidos  por el Espíritu Santo – que nos guía a la verdad, que nos renueva a nosotros y a toda la tierra, y que nos da los frutos – confortados en el Espíritu y por estos múltiples dones, llegamos a ser capaces de luchar, sin concesión alguna, contra el pecado, de luchar,  contra la corrupción que, día tras día, se extiende cada vez más en el mundo, y de dedicarnos con paciente perseverancia a las obras de la justicia y de la paz”(Papa Francisco)


sábado, 7 de mayo de 2016

¿QUÉ TE HA PASADO, EUROPA? PAPA FRANCISCO.

Como agradecimiento al premio Carlomagno, que otorga la ciudad alemana de Aquisgrán y que distingue a personalidades en el ámbito europeo, el Papa forjó un discurso que pivota en una pregunta retórica (“¿qué te ha pasado, Europa?”), y que se contestó él mismo con un mensaje directo y a ratos severo, pero también inspirador, con varias ráfagas del líder afroamericano Martin Luther King: “Sueño con una Europa en la que ser inmigrante no sea un crimen. Sueño con una Europa en la que los jóvenes puedan tener empleos dignos bien remunerados. Sueño con una Europa en la que no se dirá que su compromiso con los derechos humanos fue la última utopía”.

sábado, 30 de abril de 2016

LA VOLUNTAD DE DIOS. ¿COMO SABERLA?

Discernir el querer de Dios en el Espíritu. Dom 6º. Pascua. 1 mayo. Jn 17, 20-27.
Los cristianos recibimos de Jesucristo una oración que recitamos con frecuencia. En ella, entre otras cosas, pedimos a Dios hacer su querer: ”Hágase tu voluntad”. El mismo Jesucristo dijo que “su alimento era hacer la voluntad de su Padre”.
Fácilmente podemos darnos cuenta de que si Dios es nuestro Creador, más aún, quien nos ha llamado a ser sus hijos en Jesucristo, nos importa mucho llegar a conocer el querer de Dios. Es la manera de realizarnos como seres humanos camino de nuestro destino último que es el mismo Dios.
Los evangelios al mostrarnos los hechos y palabras de Jesús nos lo señalan como nuestro camino verdadero de vida. La manera más perfecta de “hacer la voluntad de Dios”.
En Rm 12, 2, san Pablo nos recomienda “renovarnos de modo que sepamos discernir lo que Dios quiere, lo bueno lo que le agrada, lo perfecto”.  Y el Papa Francisco nos dice que seamos personas de oración para que en el encuentro íntimo y sincero, alejado de todo interés egoísta, en el santuario de la conciencia, encontremos la voluntad de Dios que será, entonces, la verdad y la bondad de nuestra vida. Y nos recuerda que así lo hizo Jesucristo.                             Con ocasión del día del trabajo haríamos bien en discernir el querer de Dios en nuestras responsabilidades en familia y en la sociedad.

“Que el Señor nos dé la gracia, a todos nosotros, que un día pueda decir de nosotros lo que dijo a aquel grupo, aquella muchedumbre que lo seguía, aquellos que estaban sentados en torno a Él, como hemos escuchado en el Evangelio: He aquí mi madre y mis hermanos. El que hace la voluntad de Dios, éste para mí es hermano, hermana y madre. Hacer la voluntad de Dios nos hace ser parte de la familia de Jesús, nos hace madre, padre, hermana, hermano” (Papa Francisco).

sábado, 23 de abril de 2016

¿LA SEÑAL DE SER CRISTIANOS?

¿La señal de ser cristiano? Amar como Jesús. Dom. 5º Pascua. 24 abril. Jn 13, 34-35.
Es posible que nosotros como los judíos del tiempo de Jesús, nos preguntemos por lo más importante en la vida cristiana. En un  catecismo aún en uso hace pocos años,  se leía que la señal del cristiano es la santa cruz. Los hermanos separados dirán que el signo de ser uno cristiano es leer y llevar consigo la Biblia.
Para nuestra suerte en el texto del evangelio de este día Jesucristo nos dice claramente lo que desea él de sus discípulos: que se amen como él los amó a ellos. Y él mismo expresó cómo amó a los suyos: “Hasta el extremo”, llenando aquel dicho suyo: ”Nadie tiene mayor amor que dar la vida por aquel que ama”. Y como Jesucristo nos amó hasta la muerte, vemos que en Cristo, como en nosotros, el amor no es sin la cruz.
Juan, el de este evangelio, dice en su carta primera: ”En esto consiste el amor en que Dios nos ha amado primero; entonces nosotros hemos de amarnos unos a otros”.
Hace unos años, se socializó en los medios la frase “amor es…” que había que completar cada uno, cada familia, cada grupo. Haríamos bien en meternos en ese ejercicio con el resultado satisfactorio de animarnos a tratar de…. Ser discípulos de Jesucristo.
Francisco invita a un amor genuino, sin segundas intenciones, capaz de dar la vida. Un amor capaz de sacrificarse por los demás hasta volverse servicio: “Si yo digo que amo y no sirvo al otro, no ayudo al otro, no lo hago ir hacia delante, no me sacrifico por el otro, esto no es amor”, advirtió el Papa, que indicó la Cruz como lugar donde encontrar el más alto signo de este amor operoso, dialogante, casto y respetuoso, orientado al servicio, con el que Dios amó y ama a los hombres.


sábado, 16 de abril de 2016

¿SALMO 23? ¿SI Ó SI?

El Señor es mi Pastor. Nada me falta. Dom 4º. Pascua. 17 abril. Jn 10,27-30
Muchos cristianos, discípulos de Jesucristo, han acogido como oración de su entraña el salmo 23. Y hacen bien: es una de las más bellas plegarias de la Biblia. El pueblo de Israel mira a su Dios como aquel que lo cuida con el mismo amor y solicitud del pastor a sus ovejas. Lo alimenta, lo pastorea, lo lleva a hermosos y verdes campos y lo defiende de sus enemigos. ¿Qué más puede esperar? Nada me falta.
            Jesucristo, el Hijo de Dios, el hermano de los hijos del Padre, es el Pastor del nuevo Pueblo de Dios, la Iglesia, convocado desde todos los rincones del mundo, de toda raza, lengua y nación, para formar, al decir, del apóstol Pedro, “raza elegida, sacerdocio real, nación consagrada, pueblo de su propiedad, destinado a proclamar las grandezas de quien los llamó a su luz maravillosa”.
             Ser cristiano, discípulo de Jesús, oveja de su rebaño es escuchar su voz y seguirlo: ”… dar importancia a lo que él la dio, defender al ser humano como él, acercarnos a los desvalidos e indefensos como él, y enfrentar la vida y la muerte con su misma esperanza”(J.A.Pagola)

 “La gente seguía a Jesús, porque era el Buen Pastor. No era un fariseo moralista, ni un saduceo que hacía negocios sucios con los políticos y los poderosos, ni un guerrillero que buscase la liberación política de su pueblo… Él era un pastor que hablaba la lengua de su pueblo, lo entendían, decía la verdad, las cosas de Dios: ¡no negociaba  las cosas de Dios! Sino que las decía de tal manera, que la gente amaba las cosas de Dios. Por esto lo seguían"(Papa Francisco)

lunes, 11 de abril de 2016

VARIEDADES


"EN LA VIDA HAY AUE GOZARSE HASTA EL CAMBIO DE UNA LLANTA" ANONIMO.

NO NECESITAR DINERO EXIGE MÁS TALENTO QUE GANARLO. ANONIMO..

LOS PROBLEMAS SE RESUELVEN CON MUCHO DOLOR O CON MUCHA SERENIDAD. LA OPCION DEPENDE UNO MISMO.

NO HAY NADA TRISTE EN CAMBIAR LAS IDEAS. LO TRISTE ES NO TENER IDEAS PARA CAMBIAR.

DONDE ME HALLO SOY PARTE DEL PAISAJE.

LA LIMOSNA VUELVE A LA GENTE DEPENDIENTE. LA SOLIDARIDAD HACE LIBRES A LAS PERSONAS. EL POBRE NO NECESITA LIMOSNAS SINO OPORTUNIDADES.

SI EL PROBLEMA TIENE SOLUCION, PARA QUE PREOCUPARSE. SI NO LA TIENE, PARA QUÉ PREOCUPARSE.


PESCADORES Y PASDTORES

Pescadores de hombres. 10 abril. III Dom. Pascua. Jn 21, 114.
En el pasaje de este domingo, Jesús ya resucitado se les aparece una vez más, y ante la frustración de la pesca, les indica a dónde deben echar la red y el resultado es asombroso: los peces cogidos son 153, el número de las naciones conocidas en ese tiempo.
Seguramente ellos se acordaron que tiempo atrás, poco después de haberlos llamado a su convivencia y seguimiento, les había dicho: ”No tengan miedo. En adelante serán pescadores de hombres”.
Así, con este signo, entendieron que él estaba con ellos en la misión que les confiaba de ser pescadores de seres humanos. Ellos habían de anunciar a todos el querer del Padre para alejarles del mal que esclaviza y hace esclavos, por el apego a tener más y más, a dominar sobre los otros y al placer por encima de todo. Así se harían colaboradores en hacer real el sueño de Dios de hacernos sus hijos y hermanos entre sí en Cristo Jesús.
Pedro y los apóstoles, y nosotros con ellos, mostrarán su amor a Jesucristo y la fidelidad a la misión de Cristo, sirviendo a los humanos y enseñándoles a ser hermanos según la enseñanza y el ejemplo del mismo Jesús: ”Ámense y sírvanse como lo he hecho con ustedes”.
«En el mundo de hoy, herido por muchos males, es más necesario que nunca que como cristianos testimoniemos juntos con renovada energía la luz de la Pascua, haciéndonos signo del amor de Dios, victorioso en la Resurrección de Jesús. Que este amor pueda, también mediante nuestro servicio humilde y valiente, alcanzar el corazón y la vida de tantos hermanos y hermanas que lo esperan, aun sin saberlo” (Papa Francisco)


viernes, 8 de abril de 2016

DE HUMBERTO ECO.

Cuando los hombres no creen en Dios, no quiere decir que no crean en nada. Creen en todo". H. E.

sábado, 2 de abril de 2016

IGLESIA EN SALIDA. RESUCITADOS.

Con las puertas cerradas. Iglesia en salida. 3 abril. II Dom. Pascua. Jn 20,19-31.
Los discípulos de Jesús tenían miedo. Lo dice Juan, el del evangelio. Y no era para menos: su maestro, en quien confiaban, había sido eliminado. Ellos serían las próximas víctimas. Lo menos que podían hacer era esconderse y dejar que el tiempo arreglara las cosas. “Pasar de agache”, dice la gente en situaciones difíciles.
Es el momento en que Jesús se presenta. Su condición de resucitado le permite vencer las limitaciones de la materia. “La paz esté con ustedes”. Miedosos y desconcertados, es lo que más necesitan. Pero al mostrarles las manos con las heridas de los clavos, el saludo significa que la paz que les desea no es la del perezoso, del que no hace nada, del que se esconde.
La paz de Jesucristo para los suyos es “de salida”, como repite tanto el Papa Francisco. Sí, porque les añade: ”Como el Padre me envió así los envío yo a ustedes”. Y, soplando sobre ellos, añadió: ”Reciban el Espíritu Santo. A quienes perdonen serán perdonados”.
También a nosotros nos acosa el miedo con sus muchas caras. Pero también a nosotros, Jesús, nos sale al encuentro para desearnos la paz e indicarnos el camino de ella: que seamos como El, personas “en salida”, hacia los demás, para dialogar y reconciliarnos, para perdonarnos, y así, entre todos construir una familia, una comunidad reconciliada.

“El perdón…es un regalo del Espíritu Santo, que nos llena de la misericordia que purifica y de gracia que brota incesantemente del corazón abierto de par en par de Cristo crucificado y resucitado” (Papa Francisco). 

martes, 29 de marzo de 2016

HA RESUCITADO EL SEÑOR. ALELUIA.

Testigos de la vida. 27 marzo. Domingo de Pascua. Jn 20, 1-9
Celebrar la Resurrección de Jesús es proclamar que la vida está por encima de la muerte. Más allá de la muerte y de todas las calamidades que puedan limitar la vida de los humanos, ésta no termina en el vacío y la destrucción.
Los que nos hablan de Jesucristo, de sus palabras y sus hechos, no nos cuentan cómo sucedió su Resurrección. Es un hecho de fe.  Sin embargo, la experiencia de los apóstoles de que él estaba vivo fue tan  fuerte que de inmediato se dispusieron a anunciarlo con entusiasmo, y que ellos eran testigos de todo.
Con la resurrección, Dios, el Padre, le dio su respaldo y garantizó que su enseñanza y su modo de vida tienen validez para todos los humanos. Siguiéndole a él tendremos “vida y vida abundante”.

“La buena noticia de la Resurrección debería transparentarse en nuestro rostro, en nuestros sentimientos y actos, en el modo cómo tratamos a los otros”. (Papa Francisco). 

domingo, 13 de marzo de 2016

LA MISERIA Y LA MISERICORDIA.

“La miseria ante la misericordia”.13 marzo. 5to Dom. Cuaresma. Jn 8. 1-11.
San Agustín denomina así este pasaje. Es otra joya de la revelación de Jesús, junto a las parábolas del hijo (Padre) pródigo y del samaritano. En las tres nos ofrece como sólo él, el Hijo, pudo hacerlo, la misericordia del Padre. Deteniéndonos en la escena, Jesús sale de la trampa que le tienden quienes con el libro, o la ley, en la mano se creen con derecho a condenar. Con una sola frase hace que sus manos dejen caer las piedras: ”Quien esté sin pecado, que tire la primera piedra!”. Su deseo era que cambiaran la actitud de condena por la conciencia de la propia necesidad de curación. Pero no; ellos se retiran. Se cierran a quien podía sanarles.
Queda sólo la mujer que reconoce su pecado y espera con temor la sentencia. ”Yo tampoco te condeno. Vete y en adelante no peques más”. Es la respuesta de Jesús.
Dios, en Jesucristo, perdona a quien ha caído y le ofrece una nueva oportunidad. Ese es el Dios que nos muestra Jesús: alguien que nos devuelve a lo mejor de nosotros mismos, que nos acoge con amor de padre en su familia, mostrándonos que también es la nuestra, en la comunidad de los hermanos y hermanas.

Misericordiosos como el Padre”, (Luc 6:36).“Un programa de vida tan difícil como lleno de alegría y de paz”,  que requiere la capacidad de “escuchar la Palabra de Dios, a fin de contemplar su misericordia” y asumirla como su estilo de vida (Papa Francisco)


viernes, 4 de marzo de 2016

CUMPLIR AÑOS....



Al nacer, comenzamos un camino que dura toda la vida;a veces duro, otras alegre...Con dificultades y sinsabores, pero es nuestro camino y tenemos que vivirlo sin renunciar a nada y con valentia. En esa ruta surgen oportunidades que no podemos dejar pasar. Experiencias únicas que se nos presentan para recordarnos que abandonar NO es una opción.

miércoles, 2 de marzo de 2016

LIBERTAD DE EXPRESION Y DE FE. OBISPO OMELLA. BARZA FEBRERO 2016.l
En un artículo, el arzobispo explica: "Me gustaría romper el silencio que estos días he mantenido para no alimentar una controversia política que, de rebote, hiciera más grande la herida que ha producido a miles de barceloneses el hecho de que se programara en un acto público, organizado por el Consistorio, la lectura de un poema que parafrasea con poca fortuna la oración central de los católicos".
El arzobispo defiende que el padrenuestro "es la oración de los sencillos, de aquellos que ponen el corazón confiado en el Padre en el Cielo".
"Es la oración de los limpios de corazón, los que buscan la justicia, los que aceptan las propias limitaciones y depositan sus esperanzas con una dependencia amorosa del Dios que nos ama", añade.
El prelado señala que "el padrenuestro es una oración que nos emociona y nos interpela" y que "todas las oraciones pueden hacerse desde el grito y el dolor, pero siempre deberían ser expresadas con las palabras adecuadas a aquel a quien nos dirigimos".
"Ante los hechos ocurridos estos días ya manifesté que a veces callar es la mejor respuesta, el mismo silencio que Jesús manifestó ante el Sanedrín", afirma Omella.
"Responder a la provocación con el silencio es una manera de tomar distancia ante el despropósito. Tomada esta distancia, hay que recordar que el respeto por la libertad de expresión y creación es un valor incontrovertible de nuestra sociedad, reconocido en el artículo 20 de la Constitución. También es incuestionable el derecho a crear una obra artística", reconoce el arzobispo.
Sin embargo, alega que ética y moralmente "puede ser cuestionable el hecho de que una obra artística que resulta ofensiva para un colectivo de personas sea incluida en el programa de un acto oficial organizado por un Consistorio que representa a todos".
"La defensa de la libertad de expresión debe ser compatible con el respeto por la fe religiosa de las personas", añade monseñor Omella en su artículo.
El arzobispo defiende que "la libertad religiosa comenzó con aquellas lapidarias palabras de Jesús para dar al César lo que es del César y dar a Dios lo que es de Dios" y agrega: "Ahora más que nunca, la libertad religiosa es un aspecto fundamental que pulsa el grado de civilización de nuestras sociedades plurales".
"La Iglesia no es ni quiere ser un agente político, pero tiene un profundo interés por el bien de la comunidad política, el alma es la justicia. La Iglesia continúa ofreciendo a la sociedad, con generosidad y constancia, el compromiso por el bien común que, cuando está inspirado en el testimonio de la caridad, tiene un valor superior al compromiso meramente secular y político", argumenta.
"En definitiva, sólo pedimos que nuestros representantes políticos que preserven la libertad religiosa como un activo que nos pertenece a todos y que nos corresponde a todos preservar", concluye juan José Omella.

domingo, 28 de febrero de 2016

DIOS NOS QAUIERE CONVERTIDOS. III DOMINGO DE CUARESMA

Dios no condena. Nos quiere convertidos. 28 febrero. Lc 13, 1-9,3er Dom de Cuaresma.
¿Por qué Dios no condena a los malos? Quienes nos creemos gente de bien pensamos que tenemos derecho de señalar a los que cometen errores.  Más aún, suponemos que como Dios es bueno, también él condena a los que nosotros condenamos.
Hace unos meses una congresista mandaba al infierno a Fidel Castro y, por ser su amigo, a Gabo, el del Nobel. Otros descalifican a Uribe, a Santos, a Trump o a Chávez.  Los “buenos”, todos, seguramente, tendremos nuestra propia lista de eliminados o a eliminar.
El Papa Francisco, por su parte, nos dice que no, que Dios no condena a nadie, ni siquiera a Pilatos, ni a Judas.  Sino que quiere nuestra conversión. “No quiere la muerte del pecador sino que se convierta y viva”.  Tal actitud misericordiosa de Dios se muestra en la bella historia de la higuera que no daba fruto pero que el dueño de la viña recomendó al administrador  abonar y cultivar para que diera el fruto esperado.
”Dios no quiere nuestra condena, sino nuestra salvación. ¡Dios no quiere la condena de ninguno… El Señor de la misericordia quiere salvar a todos! (Papa Francisco).


sábado, 20 de febrero de 2016

¿DUEÑOS DE DIOS O HACER NUESTRO SU PENSAR?


¿Dueños de Dios o hacer nuestro su pensar?. 21 de febrero. Lc 9.28-36. 2do Dom. De cuaresma.
Una de las grandes tentaciones de los creyentes en Dios es creernos y portarnos  como si Dios estuviera a nuestro servicio. A modo de cajero automático, de alcancía de la que echamos mano cuando estamos en necesidad. Hasta los mismos ministros de las iglesias y religiones, a veces se comportan como dueños de lo sagrado, para concederlo o negarlo a discreción, previo el don, ordinariamente monetario.  
El evangelio de este domingo nos muestra cómo Dios ha manifestado su abundante misericordia por medio de su Hijo Jesucristo.  Y nos da a todos, en la persona de los discípulos, un respaldo y una recomendación:   “Este es mi Hijo amado. ¡Escúchenlo!”. 
La tarea del creyente no es aprovecharse de Dios y explotarlo en favor propio y de los de su grupo. Es más bien transfigurarnos a su imagen,  tratando de pensar y sentir como su mismo Hijo Jesucristo. “Sean misericordiosos como su Padre del cielo es misericordioso”. ”Ámense unos a otros como yo los he amado a ustedes”.                                                      "Seguir a Jesús es propiamente esto: ir por amor con Él, detrás de Él: el mismo camino, la misma vía. Y el espíritu del mundo no lo va a tolerar y nos hará sufrir, pero un sufrimiento como el de Jesús. Pidamos esta gracia: seguir a Jesús en el camino que Él nos ha revelado y que Él nos ha enseñado” (Papa Francisco)


viernes, 19 de febrero de 2016

DOMINGO I DE CUARESMA.

Las tentaciones de Jesús y las nuestras.  Lc 4, 1-13. Febr. 14. 1er Dom. de Cuaresma.
"Las drogas pueden cambiar tus planes. Métele mente y decide”. Es la consigna de una campaña para disuadir a la población del consumo de estupefacientes. Pensar y decidir.
El evangelio de hoy nos presenta a Jesucristo cuando alguien, el tentador, su propia condición humana, su instinto de conservación, intenta poner un tropiezo a su proyecto de ofrecer vida y “vida abundante” a los seres humanos. En las tres formas de seducción, facilismo, posesión de bienes, poder, adivinamos la tentación de creerse dios para sí mismo o de hacerse un dios a su servicio. Su íntima relación con Dios, su Padre, en la oración y el discernimiento, le afirma en su proyecto.
Quizá nosotros no tengamos el tropiezo de la droga. Pero sí es posible   el de hacernos dioses de nosotros mismos; y que, acosados por las dificultades, aprovechemos la religión, las oraciones y los  ritos, para  “apropiarnos de Dios” y así creer solucionar, sin esfuerzo, la necesidad o el afán de dinero, de salud y de éxito social.

"Hoy hay más mártires de la Iglesia que en los primeros tiempos. Pensemos, nos hará bien pensar en ellos y también pedir la gracia para no entrar nunca en este proceso de degradación hacia la mundanidad que nos lleva a estar apegados al dinero y al poder". (Papa Francisco)

martes, 9 de febrero de 2016

LA VIDA DESDE LA PALABRA

PESCADORES DE HOMBRES. 7 febrero 2016.5º. Dom. T.O. Lc 5, 1-11. JPPC
El relato es bello. Uno se imagina al viejo Lucas rodeado de niños y gente sencilla contándoles lo que él escuchó de Pedro o de otro de los maestros apóstoles. Ese modo de anunciar lo inventaron ellos. Lo aprendieron del Maestro Jesús. El les enseñó con la práctica el oficio que les encomendó: ser pescadores de hombres.
A nosotros nos suena extraño ese lenguaje. Pero a ellos, israelitas y orientales, les era familiar.  Desde pequeños habían hecho su vida junto al mar, disfrutándolo, es decir, extrayendo sus frutos, los peces, viviendo de él y sufriendo sus furias. Para ellos el mar era fuente de vida pero también de muerte. Por sus peligros, amenazas y tragedias  era símbolo del mal. No sólo del físico sino también el del alma, del espíritu, que aleja de Dios y del prójimo.
Por su trato con el Maestro habían entendido que el mal y la opresión, la violencia y la injusticia venían de que los humanos eran rehenes del egoísmo y de la ambición de poder y de poseer bienes y riquezas. Y era necesario entonces que ellos con la fuerza de la Buena Noticia del amor del Padre los ayudaran a liberarse de sus cadenas y nacer de nuevo en Cristo a una vida en el amor y el servicio: una humanidad nueva.
“Cómo el mandamiento de no matar pone un límite claro para asegurar el valor de la vida humana, hoy tenemos que decir no a una economía de la exclusión y la desigualdad. Esa economía mata” (Papa Francisco)